Determinación de residuos de alérgenos

Las alergias a los alimentos están presentes en el 2-4% de los adultos y en el 5-8% de los niños. Los síntomas varían desde suaves y localizados hasta severas reacciones anafilácticas a veces de curso fatal.


La cantidad de material alergénico requerido para desencadenar reacción en un individuo sensible puede ser muy baja. Por ejemplo, 0,5 ml de leche o 1 mg de cacahuete puede ser suficiente. El único modo en que un individuo sensible pueda estar seguro de evitar una reacción alérgica, es eliminando completamente de su dieta el agente causal. En otras palabras, deben eliminar de su dieta todo alimento que lo pueda contener, incluso en cantidades traza.


test Elisa

Los alimentos que potencialmente pueden causar una reacción alérgica son con frecuencia utilizados por los fabricantes de alimentos. Por ejemplo, la leche está presente en el 88% de todos los productos fabricados por distintos tipos de empresas alimentarias, la soja en el 84%, el trigo en el 78%, los huevos en el 72% y los cacahuetes en el 55%. De ello, podemos inferir que es importante demostrar la presencia o no de alérgenos en los productos alimentarios y sus ingredientes, como parte de un plan de manejo de alérgenos que asegure que los productos no han sido contaminados vía la materia prima, líneas de producción, manipuladores, utensilios o por el medio ambiente de la fábrica en general.


Solo mediante la realización de pruebas específicas puede un plan de control de alérgenos servir para proteger la seguridad y la confianza de los consumidores y proteger la salud financiera y la reputación de las compañías alimentarias.


El nivel de proteína del alérgeno alimentario presente en un producto variará según los ingredientes y el proceso de fabricación, de ahí que se precisen técnicas rápidas y sensibles.

Damira, consciente de esta problemática y de la necesidad de ofrecer un producto con todas las garantías somete cada uno de los lotes de cada una de las variedades de papillas a un análisis de detección de alérgenos mediante el empleo de una técnica avanzada, los kits ELISA.

Las técnicas ELISA, basados en la técnica inmunoenzimática de referencia, pueden utilizarse tanto para analizar materia prima, producto terminado como medio ambiente o líneas de producción.


Las técnicas ELISA para la detección de residuos de alergenos alimentarios son pruebas inmunoenzimáticas de doble anticuerpo (sandwich) que utilizan anticuerpos específicos contra proteínas de alérgenos alimentarios.


Cómo funciona la prueba de ELISA de residuos de alérgenos

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  • Etapa 1

    La muestra se agrega al kit de detección y si el residuo de alérgeno está presente se unirá a los anticuerpos específicos.

  • Etapa 2

    Se añade el conjugado enzimático y se une al residuo del alérgeno alimentario capturado para formar un “Sandwich” (complejo antígeno – anticuerpo).

  • Etapa 3

    Se añade un sustrato que se vuelve de color azul si hay residuo de alérgeno y cuando finalmente se añade ácido para inactivar la reacción el conjunto toma un color amarillo.

La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses.

La leche materna es el alimento ideal durante los primeros meses de vida del lactante. Si ésta no fuera posible o suficiente, debe usarse un preparado para lactantes. El médico recomendará lo más indicado en cada caso y es importante seguir escrupulosamente las indicaciones de preparación y utilización.

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